El miedo en los niños cbpsicologas

-“Está muy oscuro”

-“No me dejes solo”

-“No quiero ir a ese lugar”

-“¿Y si aparece el monstruo?”

Estas son algunas de las frases que muchos niños suelen decir. No sólo expresan una opinión o preocupación, sino también su miedo. Es común encontrar que los niños van cultivando diferentes miedos a medida que crecen. Son muchas las temáticas, algunas infundadas por algo que vieron o escucharon. Si están pasando por una situación nueva o difícil para ellos, es natural que también sientan miedo. Por otro lado, el temor que muchos niños sienten puede estar relacionado a su temperamento y/o a su contexto familiar/social. 

Pronto le pasará…

“Es una fase”, “es la edad”, son frases que los adultos nos decimos para normalizar el miedo en los niños. En ocasiones estamos en lo correcto. Hay edades sensibles en las que los niños empiezan a experimentar situaciones nuevas; a desarrollarse cognitiva y emocionalmente. En ese sentido, es normal que en algún momento experimenten cierto nivel de miedo a la oscuridad, a los extraños, a algunos animales, a las tormentas, a la muerte, etc. Hay que recordar que el miedo es un indicador de que el niño se siente amenazado, vulnerable e inclusive desprotegido.

El miedo en los niños cbpsicologas
Foto tomada de https://www.socialworkhelper.com/2017/09/05/anxiety-children-can-help/

Rol de los padres

En primera instancia, los padres deben conocer lo suficiente a su hijo como para detectar anormalidades en su conducta y dificultades nuevas. Los padres deben prestar atención a cualquiera de los miedos que su hijo presente, sea percibido como normal o no. Puesto que una intervención a tiempo y atención constante, pueden disminuir la intensidad de aquel miedo e incluso resolverlo. Con esto, quiero enfatizar que los miedos de los niños, por más universales que sean, requieren de la actuación de los padres.

Es importante que los padres validen el miedo y cualquier otra emoción que su hijo estén sintiendo. Es decir, le den importancia y espacio para ser expresado. Además de actuar acorde a lo que está necesitando el niño, lo cuál es seguridad y orientación por parte de sus figuras de protección. El papel protector de los padres puede hacer que el niño desarrolle las herramientas que necesita para enfrentar su miedo. El sentirse apoyado es de vital importancia para los pequeños.

Signos de alarma

No obstante, hay miedos específicos que hacen sonar la alarma de que algo más está pasando. También es motivo de mayor atención, si el miedo que siente el niño es desmesurado y empieza a afectarlo en sus emociones, conducta y en sus actividades diarias. Como otras, es función de los padres indagar sobre las preocupaciones de sus hijos para brindarles el apoyo y contención necesarios.

Este tipo de miedos tienen consecuencias psicológicas importantes, por lo que pueden requerir atención especializada tanto para el niño como para los padres en forma de orientación.

Por: Psi. Cl. Florencia Barriga

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